3.- En el
cristiano se profundiza la conciencia del mal y de la culpa; conoce por la Fe sobrenatural
el origen de la proclividad hacia la ignorancia del necio y puede obrar el mal
incluso queriendo el bien; conoce que el Diablo opera principalmente sobre la
inteligencia para tentar al hombre.
La seducción de Adán y Eva
consistió en soliviantar la pasión curiosa, exasperando el apetito desordenado
de la ciencia del bien y del mal, como si fuera el saber sumo; error análogo al
de creer que el libre albedrío o poder de obrar el bien y el mal es la suma
libertad.
La ciencia perfecta es la
verdad de lo que es, de todo cuanto existe o puede existir conocido en su
principio y en su fin. Y la perfecta libertad es la de quien no puede pecar, la
libertad de Dios que en su omnipotencia permite el mal para obtener un bien
mayor, pero que no puede obrar el mal por sí mismo, lo cual sería una
deficiencia en su voluntad. La libertad de la Santísima Virgen María fue más
acabada, cumplida y perfecta que la de cualquier criatura porque era impecable.
Los santos son los más libres entre los hombres porque llegan a obrar exclusivamente
el bien, conforme a la voluntad de Dios y por la gracia de Dios.

